viernes, 11 de enero de 2013

Cuéntame cuántos


Cuéntame a cuántos has visto pasar, cuántos te dijeron algunas palabras y cuántos pasaron de largo sin mirarte. 

Reyes, caballeros, damas, bufones, filósofos, artesanos o vendedores... Cuántos se detuvieron ante ti y con una sonrisa te escucharon, antes de seguir su camino.

A cuántos ni miraste, porque querías seguir sólo.




El más pequeño de todos

Algunos son más especiales, este lo es por ser como Lázaro, resucitó, pero muchas veces. 

Tiene algo especial, fue víctima callada de las travesuras del viento, de las iras de la helada y la nieve. 


Por eso, ahora, haciendo honor a su nombre: The Fairy, florece cuando aún hiela y se mantiene en flor mucho después de que pase el verano, retornen las heladas y le cubra la nieve para demostrarnos que es el más pequeño e insignificante, pero, es tan hermoso….





Cuando no hay cielo


Todo es luz. Se cuela por cada rendija ¿Qué ha pasado? Ha nevado y sigue nevando.
Aunque puede parecer imposible, se puede abrir la ventana aún y ver el cielo, tan blanco como la nieve del tejado.
Media hora después, ya no se puede abrir…



Esperamos el fin de semana la primera nevada del año, todo sea por que se haga bueno el refrán de “año de nieves, año de bienes” (dicho sin acritud) y sino es así, al menos que nos
deje alguna imagen suficientemente hermosa como para poderla compartir.


martes, 8 de enero de 2013

Tres Luces

Algún día te encenderás. No sabrás cuándo, ni cómo, ni tan siquiera si lo harás por ti misma o alguien te ayudará.

Iluminarás a quien se te acerque y no te importará su nombre, su edad, ni si viene para quedarse o está sólo de paso, ni de dónde viene ni a dónde va.

Eso a ti jamás te ha importado. Simplemente estás ahí, dónde no lo pediste porque no te lo preguntaron, dónde siempre porque, seguramente, tampoco tienes otro lugar mejor donde estar.

Mientras haya noches, nunca te apagarás, mientras venga el día, siempre alguien te mirará.






domingo, 6 de enero de 2013

¿Vendrás?


¿Vendrás la próxima primavera? Si lo haces, no me avises, simplemente déjate ver como hiciste tantas otras primaveras. 

Para que sin esperarlo nos encontremos frente a frente, y yo no deje de mirarte y tu de estar presente todas las tardes que te quedes junto a mí.

Tú me contarás lo que has estado haciendo y yo lo que me queda por hacer. Tú me hablarás de sueños y letargos, yo de toda la nieve que vi caer en invierno.

Prometo cuidarte y mimarte, tú sólo déjate querer.


jueves, 3 de enero de 2013

Un pequeño rincón

No soy perfecto, tengo mis hormas y mis defectos. A veces, cuando camino deprisa, me fatigo y tengo que sentarme. Cuando voy poco a poco, resulta que no llego, pero me gustan mis pies y el paso al que me llevan la mayoría de las veces.

Seguro que cada día me levanto con un pie diferente y me acuesto con otro. Pero mientras estés ahí, no preguntaré ni cómo ni porqué. Mientras me dejes un pequeño rincón donde descansar juntos, es suficiente.

miércoles, 2 de enero de 2013

Bajarse del Arbol


Te pasas media vida en lo alto, creyéndote que el suelo no existe, subido a tu árbol particular y desde arriba, las cosas se ven como más lejanas, más descoloridas. Sí, ves el cielo, pero es tan repetitivo…

Un buen día, te talan el árbol, si tienes suerte, bajas despacito a lo largo de su tronco y desandas los pasos que diste para subirlo. La esencia de la vida es esa, aprender y desaprender, porque ese es el verdadero camino que te dará la libertad, el conocimiento para poder decidir, donde quieres estar, a qué precio, y que supondrá estar donde estás.

De momento, me quedo en el suelo. Me gusta ver las cosas de cerca, verles las caras de frente a las personas y de vez en cuando, pasar al lado de mi árbol, recordar mis raíces y no olvidar jamás, lo que se ve y se siente desde arriba y lo que se puede hacer desde el suelo.